Fecundación in vitro (FIV)

Fecundación in vitro (FIV)

La fusión los gametos masculino y femenino generan la primera célula de la vida de un nuevo ser. Cuando este proceso biológico no se produce de forma natural es necesario recurrir a la fecundación in vitro, el tratamiento de reproducción asistida donde el embriólogo realiza la unión de óvulos y los espermatozoides en el laboratorio, seleccionando los de mayor potencial para su transferencia al útero materno, capaz de desarrollar un embarazo a término y tener un bebé sano en casa.

Este tratamiento, conocido con las siglas de FIV, puede realizarse con dos procedimientos diferentes, el convencional, dejando que el óvulo y el espermatozoide se unan de forma espontánea; o mediante microinyección espermática o ICSI, cuando el semen es de calidad reducida y la fecundación se realiza inyectando un solo espermatozoide en cada óvulo.

Pasos a seguir en una FIV

  1. Estimulación ovárica. Mediante medicación individualizada, según las características de cada paciente, se consigue estimular los ovarios siguiendo estrictos controles ecográficos transvaginales. El tratamiento consta de dos partes diferenciadas por el tipo de fármacos. Una primera en la que se administran hormonas del ciclo menstrual exógenas (FSH y LH) para provocar el desarrollo folicular, y una segunda, en que la paciente se inyecta la hormona hCG, unas 36 horas antes de la punción folicular, para inducir la ovulación.
  2. Punción folicular. Se trata de una intervención muy sencilla, indolora y rápida para extraer el líquido folicular donde se encuentran los óvulos. Nuestros ginecólogos programan la punción folicular en quirófano cuando los ovarios presentan folículos ováricos de buen tamaño. Este procedimiento no necesita ingreso hospitalario y se realiza bajo sedación. La obtención de los óvulos dura entre 15 y 30 minutos, en función del número de folículos, controlando la recogida mediante ecografía vaginal.
    Finalizado el proceso, la paciente descansa durante una hora más o menos en nuestras instalaciones intrahospitalarias y una vez dada de alta, recomendamos descanso durante el resto del día, por lo que es aconsejable que acuda acompañada a nuestra unidad de reproducción.
  3. Recuento de ovocitos en el laboratorio. El líquido folicular es trasladado al laboratorio para que los embriólogos identifiquen a través del microscopio los ovocitos obtenidos en la punción, posteriormente se aislan y clasifican en su estado madurativo.
  4. Capacitación de espermatozoides. Al tiempo que se clasifican los ovocitos se recoge la  muestra de semen, de la pareja o de donante para su capacitación, seleccionando aquellos espermatozoides de mayor potencial de fertilización. Nuestro laboratorio de Andrología prepara la muestra de semen descartando los no viables, débiles o lentos.
    En el caso de necesitar semen de donante, todas las muestras de nuestro banco corresponden a mayores de edad y asumen el anonimato. Se seleccionan en función del grupo sanguíneo y características fisiológicas de la persona que lo solicita, y están perfectamente estudiadas para descartar cualquier patología congénita, genética o enfermedad de transmisión sexual.
  5. Fecundación. Una vez  que disponemos de los óvulos y de los espermatozoides con mayor potencial de fecundación, se lleva a cabo la unión de ambos gametos. Este proceso se realiza por FIV convencional, que consiste en colocar en la placa de cultivo un óvulo junto a un elevado número de espermatozoides, para que lo fecunde el de mayor potencial. La inseminación del óvulo puede realizarse también por microinyección espermática o ICSI,  introduciendo un único espermatozoide, previamente seleccionado, dentro del óvulo con una inyección intracitoplasmática.
  6. Cultivo en incubador time lapse. Los ovocitos se mantienen en cultivo en el interior de nuestros incubadores time lapse a temperatura de 37ºC y concentración de gases y grado de humedad semejantes al cuerpo humano. A partir de las 18 horas se conoce cuántos presentan los primeros signos de fertilización. Nuestros embriólogos controlan el desarrollo celular de los embriones durante un máximo de 5 días, y seleccionan los de mayor calidad y potencial evolutivo para que, tras su transferencia al útero materno, se logre el embarazo. A partir del 4º día los embriones se encuentran en estadio blastocisto y ya han compactado sus células, incluso se puede apreciar el movimiento. El 5º día es el de la transferencia, el momento más deseado.
    La tecnología Time Lapse permite el control de desarrollo de los embriones minuto a minuto realizando fotografías, lo que permite disponer de este material en vídeo para las futuras mamás.
  7. Transferencia embrionaria. Esta intervención no requiere sedación, es un proceso indoloro en el que nuestros ginecólogos transfieren el o los embriones, usando un fino catéter y bajo control ecográfico, lo que permite ver la zona del útero más apropiada para depositarlos.
  8. Pronóstico. Transcurridos entre 12 y 14 días de la transferencia llega el momento de la confirmación o no del embarazo. Un análisis de sangre nos orientará sobre pronóstico de la gestación, así como de la posibilidad de embarazo gemelar.
  9. Vitrificación. Es el proceso de congelación de los embriones sobrantes a una velocidad ultrarrápida con sustancias crioprotectoras, pasando de una temperatura de cultivo de 37º a una temperatura de criopreservación de -196º, conservándose en nitrógeno líquido todo el tiempo que se desee y manteniendo intactas las células para su uso posterior.

A mayor número de óvulos, mayor probabilidad de conseguir embriones viables y, por lo tanto, de lograr el éxito reproductivo. Sin embargo, lo más importante es su calidad, si no tienen calidad no lograremos la concepción aunque extraigamos muchos en la punción. Además, no todos los óvulos obtenidos logran fecundar correctamente. Por esta razón, es importante obtener un buen número de óvulos de calidad y conseguir un importante número de embriones viables que puedan vitrificarse para utilizarlos en ciclos posteriores si se desea tener más hijos, y evitar así volver a repetir todo el proceso.

Eficacia

El éxito de la fecundación in vitro depende en gran medida de la edad de la mujer, del número y calidad de los óvulos obtenidos, de la muestra de semen y del desarrollo de los embriones. En general, la tasa de embarazo por ciclo se encuentra entre el 40% y el 65%, aunque en pacientes menores de 32 años esta cifra puede llegar al 70% en tres ciclos.

Infórmate sin compromiso