Preservación de la fertilidad Hoy la mujer construye su propia identidad, toma la iniciativa, participa, lucha, no se rinde, toma el liderazgo, decide el rumbo de su vida, elige cuándo ser madre y programa el momento adecuado para buscar el embarazo.

La maternidad es una experiencia única que supone cambios en la vida de la mujer y de la pareja. Cada vez son más la mujeres en edad fértil que retrasan el momento de ser madres para crecer personalmente y desarrollar una trayectoria profesional.

La cantidad y calidad de los óvulos de una mujer disminuyen irreversiblemente a lo largo de su vida,  por lo que la edad  es un parámetro fundamental que condiciona la fertilidad. Si decides retrasar tu maternidad, opta por conservar tus óvulos fértiles y esquivar la barrera de la infertilidad.

En el caso de que sea necesario preservar tu fertilidad por motivos sociales o causas médicas -cirugía, quimioterapia o radioterapia-, puedes crioconservar tus óvulos o tejido ovárico hasta el momento que desees utilizarlos gracias a la innovador procedimiento de vitrificación.

La Unidad de Reproducción HLA Vistahermosa recomienda a las mujeres que aún no han encontrado el momento o la persona adecuada para tener hijos, que vitrifiquen sus óvulos antes de los 35 años. De los 36 a los 40 años, la congelación de óvulos es menos exitosa. Ten en cuenta que por encima de los 40 años, siempre se obtendrán mejores tasas de embarazo con óvulos congelados que con óvulos en fresco.

A diferencia de la congelación clásica, la vitrificación es un método de congelación ultrarrápida, a una velocidad de más de 15.000º C por minuto, que mantiene inalteradas tus células y con sus propiedades intactas a lo largo del tiempo, hasta el momento en el que decidas ser madre.

La principal ventaja de este proceso respecto a la congelación tradicional es que se evita la formación de cristales de hielo que pueden dañar los óvulos, obteniendo inmejorables resultados clínicos que rondan el 97%, similares al de ovocitos en fresco

Conoce tu reserva ovárica

Uno de los parámetros que te ayuda a programar tu maternidad es conocer tu reserva ovárica, es decir, la cantidad de folículos que alberga tu ovario. De esta forma puedes calcular el momento adecuado para buscar el embarazo, o bien optar por vitrificación tus óvulos y ser madre biológica en un futuro.

Las mujeres nacen con un número determinado de ovocitos que se van gastando a lo largo de los ciclos, y a medida que pasan los años, la cantidad y la calidad va disminuyendo. El número de folículos con el que se parte y la velocidad a la que estos se reducen es variable y distinta en cada mujer.

Para medir la reserva ovárica se realiza una ecografía vaginal el tercer día del ciclo menstrual, con la que se determina el número de folículos que hay en los ovarios. Atendiendo al recuento y a su diámetro se puede evaluar la función ovárica y estimar las probabilidades de embarazo.

Si el recuento de óvulos maduros es de entre seis y diez en cada ovario, nos encontramos en valores normales. Si la cifra es menor de cinco significa que la reserva ovárica es baja, por lo que las posibilidades de gestación natural disminuyen.

Este estudio puede completarse con un perfil hormonal que se realiza con un análisis de sangre que mide la hormona antimulleriana, implicada en el desarrollo y maduración de los folículos. Cuanto más altos son los niveles de esta hormona, mayor es la reserva ovárica.

Eficacia

Nuestra tasa de éxito de fecundación con óvulos crioconsevados es superior al 50%, un porcentaje muy similar a la obtenida con óvulos recién extraídos. La Unidad de Reproducción HLA Vistahermosa se encuentra entre los centros de España pioneros en abandonar hace años la congelación clásica para utilizar únicamente la congelación mediante vitrificación.

 

Mismos sueños, más fuerza que nunca.

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